Esta reflexión que a la mejor solo yo entiendo hoy tiene el honor de ser escrita en nombre de algún rockstar junkie al que la heroína ya le cobro los años, pero ha musicalizado mis días desde que tengo 12 años. Hail Peter Doherty.
Las muy minúsculas cosas que te hacen sentir la punzada, la chispita de malvibre, tristeza y/o nostalgia, son esas que te guardas por su aparente insignificancia. Algo que invariablemente te hace sentir poquitito miserable.
Y saben qué, el paso más difícil es aceptarlo. Aceptar que eso te ha puesto mal.
Que ese comentario te cayó horriblemente pesado y doloroso. Que eso que viste hace un segundo no lo debiste ver, no por tu propia sanidad.
It started fast, but it ends so slow, cantan los Libertines.
Es bastante injusto ser puesto en estas posiciones incómodas. Y es que lo que pasa es que nada pasa pero absolutamente todo está pasando. Y hoy que me detuve a pensar en eso, me sentí inservible, miserable y más chillona.
You may not be understanding, pero... me estás rompiendo el corazón.
Así es esto. Así te la pasas, pasas tu adolescencia sufriendo un chingo, Ximenita. Que fluorescent adolescent ni que la chingada.
Hoy también te diste cuenta que aunque ya es bien pasado, ese álbum de los Libertines empieza con Can't Stand Me Now que por si no había quedado claro, predice el futuro de la banda y de la reclación Doherty-Barât, y que termina con What Became of the Likely Lads.
El tino perfecto. Qué fue de esos likely lads.
Y todo esto lo pienso unos días sí y otros no. Unos toca darte cuenta de cosas pasadas. Otros solo toca sufrir por una cosa.
Pero hoy solo esto se filtra en mis sueños y no me ha dejado dormir. Es un mix raro, veo a Doherty pintando su retrato con sangre, recuerdo momentos que hasta la fecha son de los más embarrassing de mi vida, pienso en los Libertines, pienso en que ese día no empezó mal, y que cuando vi cierta cosa que me puso extraña unos segundos no estaba mal, pero luego me contaron tal cosa. Y el total ha sido catastrófico.
Y hoy lo escribo porque ya se está pudriendo de tanto reposo en mi ser.
Y hoy lo posteo porque Peter Doherty cumple años, y este es otro pedacito de mí que se hace polvo.
En honor a Peter Doherty, el hombre al que he puesto en un pedestal porque puedo, y le he colocado el papel de héroe porque Superman no me cae tan chido, al que le festejo cada achivement porque es alguien que no tiene ni puta idea de quién soy y ha podido cantarle a mi alma.
Es bien raro, rarísimo. Hace ya rato que no escribo... lo que pasa es que no estaba triste. Todo marchaba extrañamente bien. Poco de esto, poco del otro, mucho pasaba, poco hablaba. Pero iba "bien".
Solo escribo cuando estoy triste, es como para algunos el opio. No es cierto, la verdad solo parezco querer escribir cuando tengo algo de qué quejarme. Algo de mi vida que se ha vuelto aparentemente miserable y colérico.
Cuando me pinto de azul.
La primera vez que me puse triste estaba bien morra, tenía unos 4 o casi 5, yo calculo. Estaba en el kinder, eso lo recuerdo perfecto. Y habían estos cuatro escalones que conectaban los patios en donde jugábamos. No me acuerdo a qué jugábamos, pero de la nada sentí un huequito, un vacío y unas ganas de llorar poco usuales. Y yo no sabía que eso era la tristeza, no sabía ponerle nombre, y no me molesté en contarle a nadie porque era raro pero no del todo molesto, pensé que sería pasajero.
Y recurrí a esos cuatro escalones, no le dije nada a nadie, dejé de jugar y me fui a sentar. Y el mundo no se paró porque yo dejara de jugar, y de pronto era como si me hubiera parado fuera del mundo, como si el tiempo no pasara en esas escaleras.
Me gusta pensar en esa historia por una sola razón, me dejaban estar triste agusto ahí. Y ahora que he crecido, me gustaría regresar y sentarme unos minutos ahí.
Y eso de crecer, eso no me ha gustado nada. Los amigos también te pueden romper el corazón.
Estoy divagando un chingo, pero es que así es cuando chillas y es de todo. A veces pasan tantas cosas, y hay poca gente que está para escuchar.
Son los momentos amargos que pasan por accidente, son cuestión de segundos y ya con eso te chingan toda la semana. Como cuando ya no piensas en ese alguien, y sin querer abres su Instagram (la cosa muy moderna), y te das cuenta de lo mucho que ha cambiado, que es feliz. Eso no es malo, pero tienes que, muy maduramente, bloquearlo por que eso fue doloroso. Y sí, lloras poquito.
Pero no le cuentas a nadie, es eso que te guardas y se mete entre los huequitos, entre las grietas de sus recuerdos. Y cuando vienes en el camión de regreso a tu home, no puedes pensar en otra cosa.
La primera vez que me puse triste estaba bien morra, y era más o menos fácil porque no lo entendía, ahora de a momentos de da por llorarle a todo, y si vieran como lloro con una amargura que me quema.
Cada mañana, cuando la parentela me lleva a la escuela, atascados en el periférico, a cierta hora la estación del Fonógrafo, pone la misma rolita de Serrat, un pedacito cada mañana. Esa que va como de "hoy puede ser un gran día, plantéatelo así aprovechar lo que pase de largo depende en parte de ti...", a veces yo misma me la canto cuando me entran las ganas de llorar.
Porque a veces son señales, a veces creo que solo estás. Estás en el momento para escucharlo, es un poco mágico. La radio te habla, más o menos...
A la mejor ninguna cosa tiene relación. A la mejor ya me acabé y conmigo se consumió lo que alguna vez pensé en escribir. Pero solo al escribir pude llorar lo que ya se me andaba derramando entre el metro y el bus. Entre descansos e idas rápidas al baño para calmarte poquito porque ya te quiere dar.
Mucha gente se me ha ido, justo hoy lo dimensioné.
Las señales no siempre funcionan, pudo haber sido un gran día, pero me chingué la rodilla. No es cierto, lo que me chingué fue la dosis de momentitos amargos que aguanto a la semana, y apenas es martes.
Y a la mejor sigue sin tener sentido, la queja de un millenial suFrido(a), pero es que he querido que las lágrimas salieran apenas llegué a casa y solo al sentarme a escribirlo he podido, y para estar segura de que voy a llorar hasta secarme, he puesto a Leonard Cohen.
El resultado de prácticamente tres malas semanas me caen pesadas sobre los hombros... y sobre el alma. Solo me han traído un hormigueo doloroso que me hierve el corazón.
Por casi tres semanas completas, aquella sensación en la boca del estómago de pena, angustia y tristeza no me dejaron, es esa donde el cuerpo se tensa y todo se olvida para que esa sensacion nauseabundamente dolorosa sea el estelar del sufrir. Me queda claro que no sé ponerle nombre a mi cólera.
A la mejor es todo un gran berrinche.
Uno enorme, y mi tristeza más larga de año y medio también, y cada uno de mis periodos de tristeza son berrinches.
Una vez de chiquita me puse un pantalón al revés y desde ahí supe que todo iba mal.
Me he sentido verdaderamente estúpida, me siento triste y poquito me falta para volver a llorar, pero quiero estar sola, no siento que le pueda decir a nadie lo que me está sumergiendo, porque decirlo en voz alta es admitirlo.
Y mi dolor es tan ajeno pero nunca pasajero.
Hoy pienso en todo y nada, me he sentido chiquita y vulnerable. Me he sentido sola de nuevo; y maldita sea, quiero saber, me retuerzo por saber cómo se quita todo esto que tengo.
Hoy no hubo canción de Oasis, ni ningún acorde jamás tocado que me hiciera vivir poquito a través de.
Hoy Alex Turner no ha sabido qué decirme concretamente, y I know better que ponerme algo del Doherty ese, porque de que lo pongo y me siento TAN TAN ASÍ, me voy a desgarrar por completo y voy a beberme lo último que me queda de esta tristeza tan amarga, y de ahí no salgo en 6 meses.
Me consumo yo misma y ya no me veo o deseo.
Quería ser un poema de García Lorca, quería volar bien lejos, quería estar en todos lados menos aquí.
Últimamente siento que todos saben algo que yo no. Este mundo es tan complicado y cambiante, ¿cómo se supone que me encuentre en un un mundo con billones de personas?
Siento que conforme escribo no comunico nada, siento que todo esto no tiene significado alguno. Y creo que es porque no tengo ninguna canción que citar, no hay nada de fondo mientras escribo a diferencia de todas las otras entradas, hoy nadie se ha puesto mi dolor debajo del paladar.
Y esto, me parece gravísimo, es que no saben que mi alma se consume.
Pero ya no sé qué hacer, y me quema. Voy a pararme a escoger una rolita de... alguien.
Hoy escribo con la ansiedad un poco más punzante que de costumbre, con el alma un poco más rotita.
Quiero abrir este siguiente diálogo con mi canción favorita de Oasis, Don't look back in anger. Donde precisamente Noel Gallagher canta este verso que dice por favor no pongas tu vida en la manos de una banda de rock n' roll y lo tires todo, o lo que quiere decir es que no la cagues pensando que una banda va a salvar tu vida.
Me gusta mucho este verso, en general creo que yo soy la Sally de la que hablan esta canción, a la que le cantan en el coro cuando dicen que Sally puede esperar, ella sabe que es muy tarde.
Esta tarde después de las noticias más amargas no sé si de mi vida o adolescencia, o semestre, cómo sea, me he sentado a llorar, sin capricho alguno solté la primera lágrima torturándome a mí misma.
Y entonces, en compañía de mi buen amigo Peter Doherty, he pasado toda la tarde considrando quién soy cómo persona y si ahora sí puedo cantar cada uno de los versos de Please Please Please Let Me Get What I Want.
Hoy, a pesar de lo contrarío en muchos casos, me siento traicionada, me siento criminalizada e impotente al respecto. Por eso hoy justamente hoy pienso en El arte perdida del asesinato,
Durante años de considerar a Doherty una de las influencias más grandes de mi vida, con "su vida pasada" o lo que sea, precisamente me gusta decir que no por que lo apruebe, o quién soy yo para juzgar, más aún sin conocer al tipo formándome ideas de él. Sin embargo, en mi estupidez o no, este hombre me ha dado los consejos más sabios o quizás los más estúpidos.
Me gusta pensar que no solo se canta a él mismo, sino a las personas como él, como nosotros.
Lo han juzgado, y todo. Perdón por salir en defensa de esta persona que me parece la más maravillosa, pero con el huequito punzante y las lágrimas que me han salpicado la tristeza, no tengo de otra más que pensar que HOY ME HABLA A MÍ, que hoy fue un gran dia para un asesinato y he sido apuñalada un millón de veces.
"Don't look at me like that", pide Doherty.
Yo también, y pido que alguien me quite el dolor de entrañas en el que hoy encarno a Doherty.
Puede parecer que estoy en el proceso de escribir mil y un maneras de estar triste, de encontrar la tristeza en uno y de cómo vivir con ella. Un manualito práctico y sencillo vendido a diez pesos en el metro.
Uno muy acá adolescente triste siglo XXI, cómo rockear el estilo de las camisetas de la portada del Unknown Pleasures de Joy Division. Uno muy sincero de que me quiero morir porque somos millenials y que la chingada.
Puede parecer una bitácora, algo así como "entrada tres, sigo triste" "entrada 887, hoy estuve más triste que ayer pero menos triste que el mes pasado".
Puedo aconsejar a cualquiera sobre cómo buscar doscientas razones para llorar cuando las noches son más largas, nunca hay lágrimas de sobra.
Hoy no sé cómo abordar mi tristeza de chica cool tumblr que siempre está triste. Aunque no tengo tumblr, y la verdá para quien sea que lea esto, así sea solo yo o ni eso porque yoyanosoyyo y todo eso, me siento triste desde el kinder.
A veces creo que las cosas que me pasan, le pasan a todo el mundo, aunque sea de a poquitas veces y la verdad es que nadie te dice cómo lidiar con estos problemas de primer mundo wannabe. Ojalá alguien escribiera un blog sobre eso...
El punto aquí es que quiero matar a Ximenna Pilgrim, quiero pegarle un tiro en la garganta, quiero retorcerle los sesos y sacarle los ojos.
Quiero quitarle el alma a pedacitos.
Yoyanosoyyo.
Ahí empezaba todo, decía que me extrañaba a mí misma y tantito lo pensaba demás, me pregunté ¿quién chingados soy yo?, ¿quién chingados es Ximenna Pilgrim?
Ximenna Pilgrim no existe, es una falsa, una farsa, un fraude.
El indie triste está de moda. Los chicos tristes están de moda. Pero nunca yo estoy de moda, ni en mi casa.
Llevo tres días sin conversación porque estoy triste.
Triste porque me siento vacía y hueca. Triste porque amanecí con la sensación de que el sol no saldría jamás.
Llevo tres días triste. Y toda la secundaria. Y toda la adolescencia.
Y pensé hace dos semanas que si dejaba de escuchar a los Smiths ya no estaría triste. Pensé que si sonreía más ya no estaría triste. Pensé que si dejaba de fumar ya no estaría triste.
Llevo dos semanas sin escuchar a los Smiths, dos semanas sonriendo más, dos semanas sin fumar y tres días triste.
Hablo de mí porque no puedo hablar de los demás, no sé quiénes son y probablemente ellos tampoco.
Culpar a Morrissey no sirve. Glorificar a Ian Curtis no sirve. Fumar más, o menos tampoco.
Al chile, ayer puse mi disco de los Esmís, y nada. No pasó nada, ni bueno ni malo. Solo me pregunté toda la tarde si la suerte que he tenido puede hacer que un hombre bueno se vuelva malo.
Hoy descubrí que me gusta sufrir, hoy me sentí bien Frida la suFrida. Hoy por poquito le soltaba a mi mamá ese "no quiero ir a la escuela, estoy triste" que le aventé toda la secundaria. Hoy fui una mezcla entre canciones de Don McLean y algo escrito por Bob Dylan cantado por Jarvis Cocker porque así parece que todo es una burla.
Hoy sentí que ese huequito en el alma que me punzaba desde el quinto año se volvía a abrir. Hoy sentí que no podía respirar, que yo ya no era yo y que nunca lo fui. Que esa rolita de The Last Shadow Puppets me llegó a las entrañas cuando Alex Turner cantaba que el tiempo sería cruel, porque es cruel con todos, y lo hace cada temporada que me consumen las ganas de volarme los sesos.
Hoy le conté a todo el mundo que estaba triste porque así me aconsejaron: "háblalo, cuéntale a la gente".
Hoy lloré entre clases. Hoy lloré y compré un cigarro, y luego me chingué el segundo.
Pobrecita Ximenita, está triste.
Estar triste está de moda. Soy la moda más choteada encarnada desde 1999.
Fue apenas al inicio del verano, hasta ese entonces, yo siempre decía que Alex Turner y Alexa Chung eran uno para el otro, que eran fases, que volverían, que toda canción tanto de amor como de desamor que Alex llegara a escribir siempre estaría dedicada a Alexa Chung.
No podía recordar la última vez que me había sentido tan melancólica, extrañándome a mí misma como si yo ya no fuera yo. No recordaba la última vez que había podido sentarme en la sala, encender un cigarrillo o dos, no más porque no compro cajetillas, "yo ya no fumo".
Comencé a beberme la melancolía mucho antes de saberlo, empezaba ya a sentir desesperación, me sentía s o l a. Ya estaba estaba lejos de sentirme ajena a la sensación, nací sola y me he sentido así desde entonces, pero eso no era. Entonces me dediqué a buscar algo por lo cual sufrir. Sufrir muchísimo, hacerlo pasar por una razón que justificara mi sentir.
Recodé como es que Mardy Bum me hacía llorar desde el 2013 porque fue mi canción favorita todo el 2011. Ahí fue cómo di con la raíz, me puse a pensar como es que técnicamente crecí con Arctic Monkeys, sus canciones me han durado lo suficiente como para contar mi existencia adolescente, cada una de ella significa algo para mí, ¿y a quién le importa si lo que siento no es lo que Turner quiso decir?, decía Noel Gallagher que cuando le preguntaron sobre Champagne Supernova él dijo que lo que él pensara era lo de menos cuando tienes diez mil personas allá afuera cantándola, y para cada una de ellas significa algo diferente.
Entonces pensé en Black Treacle, esa canción que sí me hace llorar porque sí, que justamente era el verano Suck it and see, y cuando le lloré por primera vez no sabía por qué, y le he llorado desde entonces a la causa desconocida. Porque cuando dice "Now I'm out of place and I'm not getting any wiser, I feel like the Sundance kid behind a synthethizer and I tried last night to pack away your laugh like a key under the mat..." Lloro más que nunca pero nunca más que la siguiente vez.
Pensé en Suck it and See, y luego me di cuenta que siempre pensaba en Alex y Alexa.
Pensé en que yo era fan de Alexa por separado, hacía lo imposible por conseguir su libro, me compré una bolsa parecida a la de ella y el mismo tono de labial.
Y en mi obseción por afirmar que Alex siempre le ha escrito a Alexa, aunque ¿cuántos años van de que su relación ha terminado?, ¿cuántas novias a tenido Turner desde entonces?
Me dediqué a buscar sobre ellos, leí cientos de artículos relacionados con su relación y ruptura. Pero luego di con algo, algo que no recordaba haber abierto, así de extraño. Era una página que jamás había visto. "Cosas correctas en lugares equivocados", esto abre con una entrevista que le hacen a Alexa Chung en el 2008, por un momento olvidé el malestar de mi alma al leer como hablaba de Alex Turner, notaba sus palabras tan enamoradas y pensé en ese instante que yo tenía razón cuando hablaba de ellos en la actualidad.
Cuando la entrevista termina, hay otra, esta es hacía Alex, esta TIENE que ser antes de Junio del 2011, no lo sé. Tiene que serlo; en esta entrevista Alex habla sobre Alexa y pareciera que todo el soundtrack que escribió para Submarine fuera un diario privado sobre Alexa.
Le preguntan si Love is a Laserquest habla sobre Alexa Chung, y él responde que espera que no, porque al final de la canción todo acaba.
Suck it and See, álbum donde se incluye esta canción salió el 6 de Junio de ese mismo año, y dos meses después Alex y Alexa habían terminado. Alex ya salía con Arielle, y mientras él estaba de gira, Alexa sacaba sus cosas del apartamento que compartían...
Ahora, mucho antes alguien me había hablado sobre como Alex fue quién le rompió el corazón a Alexa, que él había escrito la mitad del disco pensando en una chica, y la otra mitad en otra chica. Nunca tuvo mucho sentido, hasta al leer todo esto, uní cada una de las cosas, la ilustración que acompaña la canción "She's thunderstorms" es Alexa Chung, con esta canción el disco da apertura a un camino de desamor, si pensamos en los concierto de la gira, Alex cantaba el nombre de Arielle durante la cación "Suck it and see".
Si mal no recuerdo, cuando el libro de Alexa Chung sale más tarde en el 2013, este inicia sobre los corazones rotos, como no puedes salir de la cama y tu mañana consiste en ver el Instagram de la chica a la que tu ex se ha estado tirando, y solo te queda llorar sobre tu tazón de granola.
Concluí el pensamiento que poco a poco se convertía en la historia más triste que nadie me contó con que quizás Love is a Laserquest no hablaba para Turner sobre Alexa, pero de alguna manera somehow, él supo decir lo que Alexa sentía. La canción no era de Alex para Alexa, era de Alexa para Alex.
No importó mucho después. No soy Alexa, ni novia de Turner y amíquémeimporta. Vivo enamorada del baterista de los Arctic, Matt Helders. Entonces no hablo de que le tenga amor tanasí a Alex. El amor que le tengo es un enamoramiento de admiración absoluta.
Me llevaron al borde de la alegría y del llanto en un solo álbum.
Los años de admiración no me bastaron. Me sentí vacía, tonta, me aferré a algo que no era mío ni de nadie y no me importaba porque Alex y Alexa y todo eso.